dimarts, 23 de maig de 2017

"Qua causa quaque ratione Cicero ad philosophiam reversus sit"

Aquest és el títol del text pertanent al "De officiis" de Marc Tul·li Ciceró al que les nostres alumnes es van haver d'enfrontar a la ciutat d'Arpino el 12 de maig passat, un text complex per al nivell de llatí que arriba a assolir el nostre alumnat, però una rabiosa actualitat. El Certamen Ciceronianum Arpinas, considerat la final internacional de traducció de llatí per a alumnat d'últim curs de batxillerat, és, però, més que un simple concurs. allí s'apleguen i conviuen durant tres dies centenars d'estudiants, d'entre els millors de quasi una vintena de nacions.
Feu una ullada a la pàgina, i si necessiteu més informació, contacteu ací. Però no us perdeu les paraules entusiastes d'Ainhoa i Ana, les dues alumnes del Matilde que han participat enguany!

‘¿Para qué te apuntas a latín si es una lengua muerta?’ Esas fueron las primeras palabras de mis amigos cuando decidí apuntarme a latín en 4 de la ESO. Fue la mejor decisión de mi vida, porque gracias a ella, supe claramente que mi futuro era el bachiller humanístico de letras puras. 
Me atrajo mucho el latín, es la lengua madre de nuestras lenguas actuales y sus hablantes, la base de nuestras civilizaciones y sentí la necesidad de aprender más sobre ella. Cuando empecé latín el primer año fue difícil, no entendía por qué había tantas declinaciones, tantos casos. Pero al final, esa curiosidad por ver las diferencias entre unas declinaciones y otras, automáticamente se te quedaban en la cabeza y cuando tu profesora te preguntaba, solo tenías que pensar si la palabra era masculina, femenina o neutra. Pero mi profesora nos dio un gran consejo por el cual, yo estoy ahora mismo escribiendo esto: para saber latín, debes tener un trabajo constante, hacer siempre los deberes y repasar todo lo hecho en clase día a día. Porque gracias a esto, luego poco tendrás que estudiar porque todo lo tendrás en la cabeza por tu esfuerzo y constancia, solo necesitaras repasar las cosas más complejas. 
Gracias a mi trabajo constante, de mi esfuerzo y a muchas horas de trabajo, conseguí quedar en el segundo puesto del Certamen Ciceroniano de Valencia. Además, fui admitida en el mismo certamen, pero en Italia.
Puedo decir, que es la mejor experiencia que alguien puede vivir. Durante esos 4 días, conoces a muchísima gente, todos muy simpáticos y haces amistades con las que años después seguís manteniendo el contacto. Agradezco mucho haber conocido al grupo de españoles con los cuales sigo manteniendo el contacto, además de amigos italianos, alemanes y de muchos más países. 
Todo ese trabajo ves que merece la pena cuando llegas allí, vives la experiencia, como te comunicas con gente que está a muchísimos kilómetros de distancia de ti y disfrutas. Las visitas que hicimos fueron maravillosas. Recorrer el centro histórico de Arpino, cenar en un castillo…
Nada es esta vida es fácil y la prueba en Italia tampoco. Vas con ilusión al examen de dar todo lo que tienes para que te salga una buena traducción y un buen comentario y tener suerte y ganar algún premio, pero, sobre todo, te quedas con la experiencia de esa prueba. 
Tuve la suerte de poder ver Roma durante unas horas y recomiendo a todo el mundo que al menos, una vida en la vida, visite Roma. Roma es la ciudad más bonita del mundo, solo con ver todos los edificios, todas las pinturas y todo el arte, te enamoras de esa maravillosa ciudad, capital del Imperio Romano.
Os invito a aprender latín, es una buena experiencia. Guiaos siempre por lo que realmente queráis hacer y no penséis en lo que dice la gente. Porque si yo me hubiera guiado por esa gente, que nunca han dado latín y poco saben de él, nunca hubiera viajado al certamen y me arrepentiría de corazón de no haber elegido latín. 
(Ainhoa Pegueroles, 2BAHA)

Gratias tibi ago, latine

"Llegamos y pisamos la patria de Cicerón, aquel orador del que tanto nos habían hablado. Descubrir dentro del sobre la razón por la que había vuelto a la filosofía fue todo un reto para traducir. Fueron unas intensas cuatro horas y media las que pasé dentro de aquella clase, llena de unos cuantos participantes más, que al igual que yo daban todo por hacerlo lo mejor posible. Vivimos con ellos unos cuatro días increíbles, llenos de risas, nervios, la inquietud por saber los resultados y un gran placer por visitar todo lo que rodeaba el entorno de Cicerón. Italia nos regaló unos paisajes, lugares y momentos inolvidables. Siempre recordaré el momento en el que anunciaron al ganador, como aquellos dos chicos de Roma se abrazaron con inmenso cariño y todos los que estábamos alrededor nos emocionamos con su victoria tan merecida. No fue demasiado tiempo, pero desde luego se trata de una experiencia irrepetible y el mayor premio de todos." 
(Ana de Dios, 2BAHA)